Te voy a contar un
cuento, una historia que pasó hace muchos años y en una antigua fábrica donde
yo trabajaba. Sí Alicia esto que te digo me pasó realmente y fue algo que yo
había visto.
Recuerdo que el personal trabajaba normalmente
hasta que un día llegó una mujer
extraña. Te juro Alicia que aquello fue verdad,creéme. Bueno mejor te sigo contando. Resulta que entré al vestuario y allí la encontré a ella que estaba
de espalda y…¡Sorpresa! Se mujer empezó
a disminuir su tamaño, se hizo tan chiquita y salió volando como una mariposa
de aquel lugar.Y si, yo me
asusté bastante y me escondí en un baño.
Después de un rato salí y fui a contarlo a mis compañeros, pero nadie me creyó.
¿Y sabes qué, Alicia? : Desde aquel día, nada volvió a ser igual en la
fábrica.
Sombras que cruzaban de un lado a otro en el depósito. Pasos por las
escaleras que bajaban y subían de las oficinas se escuchaban sin parar: hasta
sonidos como de cadenas podías escuchar. Y una mañana muy temprano la máquina
de puntear que usaba anduvo sola. Así fue que todos empezaron a creer lo que
les había contado, pero sin embargo nadie pudo hacer nada.
Por eso me animé y me fui a ver al cura,
Alicia. A él le conté todo lo que había visto y escuchado allá en la fábrica y
me dio agua bendita. Y sabes qué hicimos, Alicia, entre todos la echamos en la
fábrica y así se término toda aquella pesadilla; la mujer se fue y nosotros
volvimos a la normalidad. Creeme Alicia, vos
creeme…
ADELINA ROMERO
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